Blade: Trinity – La Trilogía se Completa en DVD (2ª Parte)

9 Agosto, 2005
Blade, Un Personaje MARVEL

Algún que otro espectador despistado se llevó una sorpresa cuando vio en los cines, mientras proyectaban los primeros segundos del trailer de Blade: Trinity, aquella célebre secuencia, vista en el primer film de Norrington, en que se podía ver a Wesley Snipes realizando un salto increíble desde la ventana de un hospital hacia una terraza de un edificio cercano, solo que remontada y modificada para que esta vez apareciera formando parte de la escena un enorme y llamativo logo blanco de la Marvel. Ah, ¡¿pero es que Blade es un superhéroe de la Marvel?! Pues claro, por supuesto…

Todos sabemos ya que empezó siendo un personaje secundario de cierta relevancia en la colección clásica de Tomb of Dracula (La Tumba de Drácula), a partir del número 10 (serie que ha sido recientemente recuperada para el aficionado, tanto aquí como en los USA) y que, como se nos recuerda en los créditos de cada film de Blade, se trata de una de la muchas recordadas creaciones que en ese insigne título imaginaran Marv Wolfman y Gene Colan.

Aquel era el Blade con el pelo “a lo afro”, las gafas enormes y las estacas de madera siempre bien afiladas en un cinto. El Blade que a punto estuvo New World, compañía de cine “de rebajas” y antigua propietaria de la misma Marvel, de llevar a la pantalla protagonizado, ni mas ni menos, que por Richard Roundtree, el potente y justiciero Shaft que abanderaba la blaxploitation del cine de los ’70. Un Blade distinto al que, finalmente, nos mostró el director Stephen Norrington, un digno sustituto al primer, y excelente, candidato previsto, ni más ni menos que David Fincher (Seven, The Game). Un Blade que a punto estuvo de ser protagonizado por Denzel Washington o Lawrence Fishburne. Un Blade que los propios creadores del fenómeno de masas que fué Matrix han mencionado como una influencia directa de su propia obra. Evidentemente, este Blade tomaba como referencia, sobre todo, en el que dibujara un aún primerizo Ron Garney en la serie Nightstalkers del ’92, la que formaba parte de la línea de los Hijos de la Medianoche, surgida del éxito de la puesta al día del Motorista Fantasma a principios de los ’90. Ese Blade sí que tenía mala leche, siempre iba vestido de cuero, nunca se dejaba la katana en casa y era poco amigo de largas conversaciones. De hecho cuando vimos el primer film, a muchos nos pareció que mas que una reinterpretación de ese personaje no dejaba de ser sino exactamente el mismo puesto al día. Igual debió parecerle a la Marvel, porque cuando Blade volvió a aparecer en sus cómics, una vez asimilado el film, su aspecto no distaba mucho del que lucía en el mismo.

Los Vigilantes de la Noche de Blade: Trinity, Nightstalkers en Inglés, también son unos viejos conocidos de los comics Marvel. Pero no eran, ni por asomo, como se nos han mostrado en el film. La serie de los Nightstalkers presentaba a un grupo de aventureros que habían sido seguidores del veterano cazavampiros Quincy Harker y que habían sobrevivido a una dura y penosa cruzada con la que se consiguió acabar, temporalmente al menos, con la amenaza de Drácula y la de todos los vampiros. Establecidos en Boston como detectives para casos relacionados con lo oculto, trabajando a través de una agencia propia llamada Investigaciones Frontera, además del propio Blade, eran miembros un frío y distante Hannibal King, un antiguo investigador privado convertido en vampiro por el mismo Deacon Frost que atacó a la madre de Blade y que, gracias a la fuerza de su propia voluntad, conseguía contener su propia sed de sangre consumiéndola de donde fuera menos de un ser humano; y el líder del grupo Frank Drake, único descendiente mortal directo del propio Drácula que solía ir armado con una poderosa arma arcana “necrotecnológica” denominada Linda o, también, La Exorcista (el chico debía ser un fan del film de William Friedkin y de la niña protagonista) cuyos planos debió robar Keanu Reeves para fabricarse una muy similar en su última película. El grupo, además, recibía ayuda de Marlene McKenna, pareja de Frank que llegó a estar poseída por la consciencia de la difunta Rachel Van Helsing, descendiente del mítico profesor Abraham Van Helsing, experta luchadora en el uso de la ballesta y enamorada también del propio Frank en la época en que ambos luchaban junto a Harker contra la amenaza de Drácula.

Liderados por Drake, a los Nightstalkers no les quedó otro remedio que volver a combatir vampiros cuando estos regresaron sobreviviendo a su anterior exterminio. Un enfrentamiento con el señor vampírico Varnae (Nightstalkers #18) acabó aparentemente con la vida de Frank Drake y los Nightstalkers se disolvieron, aunque mas adelante King y el difunto Drake, dominados por fuerzas oscuras, volvieron para enfrentarse con el propio Blade. Como habeis podido comprobar, el Hannibal King del film interpretado por el simpático canadiense de 28 años Ryan Reynolds muy poco o nada tiene que ver con el original y casi recuerda más a Frank Drake por aquello de que ambos son humanos y líderes del grupo (aparte de que si alguien tenía algo de sentido del humor en los Nightstalkers de los comics ese podría haber sido Drake antes que King). Sin embargo la Abigail Whistler de la atractiva Jessica Biel parece estar ligeramente basada en Rachel Van Helsing por aquello de tener lazos familiares con un cazavampiros de larga y respetada trayectoria y que ambas son expertas con las flechas, si bien una prefiere las ballestas y otra los arcos.

Desde luego, lo que no deja de sorprendernos a los aficionados es como un personaje de la editorial que tiene un cierto reconocimiento a nivel de calle, no ha podido mantenerse en las librerías especializadas durante algo más que unos pocos números. Para que entendais lo que quiero decir, estos han sido los comics protagonizados por Blade en la última década posteriores a los 18 números de la serie Nightstalkers de Dan Chichester y Ron Garney del 92 que pudimos leer (aunque no todos) en su momento en nuestro país: Blade, The Vampire Hunter #1-10 (Ian Edginton y Douglas T. Wheatley, 1994-95), Blade: Crescent City Blues – One-Shot (Christopher Golden y Gene Colan, 1998); Blade: Sins of the Father – One-Shot (Mark Andreiko y Bart Sears, 1998); Blade #1-3 (Don McGregor y Brian Hagen, 1998-99); Blade: Vampire Hunter #1-6 (Bart Sears, con Andy Smith y Bob McLeod, 1998-99); Blade #1-6 (Christopher Hinz y Steve Pugh,2002) y, la mas reciente, Tomb of Drácula #1-4 (Robert Rodi y Jamie Tolagson, con portadas de Bill Sienkiewicz, 2004). Muchos de estos comics estaban planeados para funcionar como series regulares o, incluso, series limitadas de una mayor duración. Pero el resultado fue en todos los casos tan nefasto, que las ventas fueron un completo desastre. Marvel ha sido incapaz de encontrar unos autores de peso para ofrecernos un buen comic del cazavampiros.

Autores de reconocido prestigio como Don McGregor y, sobre todo, el ahora algo menospreciado Bart Sears, que hizo un trabajo bastante digno en el especial-precuela del primer film Pecados del Padre, que fue publicado en España (quizá el comic mas recomendable para aquellos que busquen leer algo de Blade porque les haya gustado las películas), para luego decepcionar en una serie regular de lo mas confusa que debería haber sido su salto al estrellato como autor completo. Y es que, tras ver sus últimos trabajos, resulta evidente que Sears no está hecho para realizar aquellos que le exijan un esfuerzo mensual, por más que se empeñe tercamente una y otra vez en hacer lo contrario, porque al poco que lleva un tiempo en una serie su trabajo empieza a mostrar síntomas inequívocos de no dar abasto y terminar los encargos a toda prisa (como ejemplo, os propongo fijaros en los primeros y en los últimos episodios dibujados por él de series como Spider-Woman o Capitán América y el Halcón. Notaréis una clara diferencia).

(Menos) Sangre y (Mucha) Adrenalina

Si hay algún nostálgico aficionado que se acerque a ver Blade: Trinity con la esperanza de que David Goyer aprovechara para acercar la saga cinematográfica a sus orígenes en los cómics, visto el anuncio de la aparición de los Nightstalkers y del mítico conde vampiro, y espera encontrarse con una versión moderna y actualizada de La Tumba de Drácula, por favor, que se lo piense y busque otra razón para ver el film. Nada más lejos que eso. De hecho, obvia por completo la procedencia original de los personajes.
Lo que el film busca es cambiar y actualizar (¿adulterar?) la imagen que teníamos de los Nigthstalkers marvelianos y, a cambio, conseguimos otro “revolucionario” Drácula new age de escaso carisma, más cercano a las versiones mas recientes del personaje vistas en Drácula 2001 o Van Helsing, y muy alejado de aquel delicioso y encantador Drácula “hammeriano” con aspecto de Jack Palance de la serie de Wolfman y Colan. Interpretado por el no muy conocido y enorme Dominic Purcell, protagonista de la serie de televisión John Doe (que puede verse en el Canal Fox de pago) y visto de refilón en Misión Imposible 2, uno hubiera esperado una elección algo mas ambiciosa para un papel, en principio, tan suculento. Eso sí, al freaky que llevamos dentro le hará gracia encontrarse con un ejemplar original de The Tomb of Dracula en manos de uno de los miembros de los Vigilantes de la Noche cuando a Blade le muestran su base de operaciones (tampoco podréis evitar soltar una sonrisita cuando veais a uno de ellos luciendo una camiseta con el logotipo de los 4 Fantásticos).

Y, ahora, al grano: ¿Es Blade: Trinity un buen film? ¿Merece la pena recomendarla? (ah, pero… ¡¿Aún no la habéis visto?!) Difícil cuestión, pues Blade: Trinity produce opiniones muy encontradas, como ya habeis podido leer. Vaya por delante que probablemente sea el film mas flojo de la trilogía. Como vaya también por delante que si es el peor de la saga, tampoco es que esté muy por debajo de los otros dos, que mantiene el tipo y que hará disfrutar a los incondicionales de las dos anteriores entregas. Quizá lo mejor y lo peor del film sea su director, guionista y productor, el propio David Goyer. Goyer no me parece un guionista especialmente brillante. Sus historias se mueven por ambientes fascinantes, muy poderosos, tienen dos o tres buenas ideas a medio explotar y apuestan decididamente por la acción y los enfrentamientos espectaculares (Ver El Cuervo: Ciudad de Angeles, Libertad para Morir, Dark City, toda la trilogía Blade…) pero sus tramas y el tratamiento de sus personajes siempre resultan algo superficiales, poco trabajados (Con la excepción, quizá, del guión de Batman Begins).
El libreto de Blade: Trinity justamente potencia todo lo anteriormente expuesto, llevado a un grado superlativo. La trama se reduce a un “voy de aquí para allí y me enfrento con este y el otro” y los personajes están al mínimo de definición. Al acabar el film no podemos decir que sepamos gran cosa de cómo son y de donde han surgido los Vigilantes (a la espera del cómic que debería regalar una versión especial del DVD que, esperemos (como ha pasado con el comic incluido en una de las ediciones del DVD de Constantine), salga en edición española -versión que, por cierto, debería contar con 10 minutos más de metraje- y que está realizado por Jimmy Palmiotti, Justin Gray y Amanda Conner y que nos contará los orígenes de la hija de Whistler y como rescató a King de los vampiros). El caso del personaje de Jessica Biel es especialmente lastimoso. Apenas articula alguna que otra frase a lo largo del film y terminamos sabiendo muy, muy poco de la relación con su padre. Y ni siquiera aparecen juntos en todo el film. Al menos Hannibal habla bastante más, aunque termine siendo lo único que haga durante todo el film: no parar de hablar ni de soltar tontadas de alto calibre. Por desgracia, hacer o decir muchas tonterías no siempre se traduce en hacer o decir algo gracioso o divertido. Aunque a fuerza de intentarlo, y vaya si se intenta, a veces los personajes consiguen el efecto deseado (Un inaudito Blade dirigiéndose a un bebé con un “Cuchi-cuchi”, King a Blade soltándole un certero “¿Es que nunca pestañeas?” o King deshaciéndose, de mala manera, de los molestos perros). Una lástima también es desaprovechar el innegable sex-appeal de los dos jóvenes actores para establecer algún subargumento de carácter romántico (o jugar de forma más atrevida con la química existente entre la simpática/odiosa vampira interpretada por Parker Posey y el personaje de Reynolds). Curiosamente, si el Goyer guionista puede ser tachado en esta ocasión de ofrecer un trabajo algo decepcionante, y eso que es la faceta en donde acumulaba mas experiencia, el Goyer director supone todo un descubrimiento, y eso que era prácticamente un novato en la materia …

Blade: Trinity es realmente brillante y apabullante en su puesta en escena. Con un montaje muy preciso y un ritmo muy rápido y nervioso, secuencias como el inicio, con la persecución de Blade a los vampiros que le tienden una trampa, o la presentación de Abigail en la parada del metro, están francamente bien resueltas como escenas de acción que suben el nivel de adrenalina del espectador. Y lo consiguen sin llegar a marear y permitiendo que todo lo que hay que ver realmente se vea en todo momento (¿Habeis visto la estupenda El Mito de Bourne del que podría haber sido director de Watchmen, Paul Greengrass? Las persecuciones transmitían lo que debían pero eran ciertamente mareantes y confusas). Curiosamente lo contrario que me esperaba de un guionista que pasa a hacerse director, vistos los casos previos de los conocidos guionistas cinematográficos David Koepp, Randall Wallace o Brian Helgeland, mas comedidos con los movimientos de cámara, nada amigos de efectismos y sí de dejar que sea la propia historia y los actores la que cuenten y transmitan lo que ellos quieran al espectador. ¿Nos depararan los futuros trabajos de David Hayter y Joss Whedon una sorpresa similar?.

Destacar también momentos del film: el prólogo, que establece el lugar de reposo de Drácula en Iraq (Con la vampira Danica Talos “enseñándole un dedo” al sol, haciéndonos recordar otro famoso y reciente “dedo”, el de de John Constantine a Satán en el film de Lawrence) y que, junto a la escena en la que Blade es sometido a interrogatorio por las autoridades (con ese excelente diálogo de “¿Sabes quién es el presidente de los Estados Unidos?”, “Un Capullo”) parecen hacernos notar y recordar cual es el estado actual del mundo en el que vivimos. Esas buenas ideas de Drácula entrando a un establecimiento que vende material gótico y el banco de sangre de donde se abastecen los vampiros. Y algunas escenas non-stop action que se harán muy pesadas para los no iniciados: el FBI irrumpiendo en la base de Blade y Whistler (éste último película tras película dando siempre aspecto de estar a un paso de la tumba), Drácula perseguido por Blade de edificio en edificio, la fuga del edificio de la policía y los luchas encadenadas antes del final del film a ritmo del frenético “Weapons of Mad Distortion” de los habituales en este tipo de producciones Crystal Method. Por último, la escena final en donde el FBI entra en el edificio en el que Blade y Drácula se han enfrentado, encontrándose con los restos de la batalla (ojo a la música de Ramin Djwadi and the RZA) especialmente pausada, evocadora y precisa, demostrando Goyer que, cuando es necesario, también puede ser más relajado y comedido.

Quizá las expectativas se habían disparado un tanto para este film, visto el muy correcto resultado de Blade 2, que parecía incluso trascender a su limitado presupuesto. Un logro habitual de su afanado director, Guillermo del Toro. Pero hay que tener en cuenta que la trilogía Blade no deja de ser mucho mas barata que otras franquicias fílmicas (la suma de los presupuestos de los tres films de la saga aún estaría por debajo de lo invertido, por ejemplo, en Spiderman 2). En cualquier caso, el disfrute del espectador de este film va a depender definitivamente de que: a) no le importe que el exceso en la cantidad de secuencias de acción espectacular vaya siempre en detrimento de un argumento y un desarrollo de personajes mas trabajado; b) que no viniera principalmente a pasar miedo o a ver mucha sangre (porque el film muestra mas explosiones que torrentes sanguinolentos y tampoco es que asuste o inquiete mucho… aunque conviene ir a verlo con guardaespaldas, porque este tipo de película a veces convocan a las salas de exhibición algunos “elementos” que ya, ya…); c) que su capacidad para la suspensión de incredulidad funcione a muy alto nivel (lo que siempre es importante en un film fantástico); d) lo atractivos que le resulten los vampiros de tipo mas “sucio” y los ambientes asépticos y fríos que pueblan el film; y e) que no te repugne el “hardcore, trip-hop, la música que le va a los jóvenes de hoy en día”, que diría el Hannibal King en el film, presente durante todo el metraje… Si te resultan estimulantes los cinco puntos anteriores te vas a encontrar con un film excitante, enérgico, altamente entretenido y que se te pasará en un suspiro. Si no, es posible que no puedas reprimirte en echar (bastantes) pestes sobre él.

Haciendo Balance

David Goyer hizo balance de su película y reflexionó sobre el futuro de la franquicia en una posterior entrevista al estreno del film. Una valoración, quizá, un poco “a la alta” si la comparáis con los datos al principio del artículo. Pero, sin duda, se lo perdonamos… “Blade: Trinity es la película que mejor está funcionando de las tres fuera de los USA. En los Estados Unidos ha funcionado tan bien como la primera y no tan bien como la segunda.

Nos enfrentamos en nuestro debut con una película -Oceans Twelve- que tuvo la campaña publicitaria mas enorme que se ha visto. Literalmente, gastaron más dinero en la campaña publicitaria de Oceans Twelve de lo que luego gastaron en la historia del film. En estos cinco años, nosotros hemos gastado unos 25 millones de dólares en publicidad, así que pienso que era poco realista pensar que hiciéramos más contra Oceans Twelve. New Line está feliz con como han ido las cosas, pero aún están mas felices con lo bien que el film está funcionando fuera de los USA. Ganó a Oceans Twelve en Gran Bretaña, llegando a hacer incluso el doble de lo que el film en segundo lugar hizo allí. En todos los países fuera de los USA hasta ahora ha superado a Blade 2 en su debut. Aunque, en términos de futuro para la franquicia, se está poniendo cada vez más y más difícil obligar a Wesley Snipes a realizar estas películas”. Y es que, a pesar de que Wesley Snipes y David Goyer llegaron a entablar una cierta amistad gracias a la estrecha colaboración que mantuvieron durante los dos films anteriores (llegando incluso a grabar una pista conjunta de audio-comentarios en el DVD de Blade II), el trato algo soberbio del actor hacia los que le rodean, de la que incluso Santiago Segura llegó a mencionar algo cuando le preguntaron al respecto tras su colaboración en Blade II, terminó por traducirse en algunos enfrentamientos entre actor y director debidos a que Snipes consideró, y así se lo hizo saber al estudio, que el trabajo de Goyer en este film le había hecho perder excesiva atención y protagonismo en favor de los dos nuevos fichajes de la saga.

A lo que David Goyer ha tenido palabras como estas al respecto: “Reynolds va a ser una gran estrella de cine y esta película será la que le descubrirá al mundo. De la que todo el mundo va a tomar nota. Os vais a dar cuenta de eso en cuanto lo veáis en la pantalla. Y así está la cosa: yo no creo que Wesley estuviera tampoco muy presente en el segundo film. En la primera parece estar muy presente, pero no da la apariencia de estar realmente allí adentro en las últimas dos. No sé si simplemente lo que le ha resultado más duro es que se volviera a hacer así otra vez, pero creo que, en esta película, si es más evidente es porque hay otras personas que le dan la réplica. En contraste, lo que él ha estado haciendo al respecto no me parece que vaya a darle más popularidad. En la segunda película prácticamente no tuvo a nadie con él, pero sí que tuvo un par de escenas con Ron Perlman y fueron precisamente las mejores escenas de la película. Las otras personas de ese film estaban simplemente por allí y no competían con él por una mayor presencia en pantalla pero, en esta ocasión, Ryan casi le roba la película. No es que él tratara de hacerlo, es sencillamente lo que él ha llegado a transmitir a su alrededor”. No fue la única discusión que Goyer mantuvo con la difícil estrella, según contó el propio guionista y director: “Alguien debería ir y mirar las tres películas y ver cuántas veces ha llevado puestas sus gafas de sol oscuras. En el primer Blade sólo lleva sus gafas oscuras mas o menos la mitad del tiempo; en la segunda las lleva puestas en un montón de ocasiones y en la tercera hay sólo dos escenas donde él no lleva puestas sus gafas de sol. Qué pena. Tuvimos discusiones enormes en esta película acerca de si debía o no llevar gafas de sol. Una de mis escenas favoritas en la película es donde él está siendo interrogado en la comisaría de policía – por John Michael Higgins – y él no lleva puestas sus gafas. Es una escena que nos recuerda que es un buen actor. Pero cuando lleva sus gafas de sol puestas, no creo que la audiencia conecte con él. Se empeñó en llevar puestas las gafas en la escena del interrogatorio.

Pero le dije ‘La policía nunca te dejaría llevar las gafas puestas en un interrogatorio’. Gané esa discusión, pero no quería quitarse las gafas. Guillermo Del Toro tuvo un buen montón de discusiones similares con él en la segunda película. Es una lástima porque es un actor realmente genial”. Quizá Snipes se tomaba demasiado en serio lo de interpretar a Blade, de ahí que ni siquiera quisiera desprenderse de sus gafas. Snipes es un actor de “el método”, es decir, que se “transforma” en el actor que interpreta y lleva el personaje a cuestas incluso cuando no está interpretándolo en escena. “Es absolutamente rígido en eso” recordó Ryan Reynolds con respecto al rodaje de sus escenas junto a Wesley Snipes. “Es una cosa extraña. No conozco muchos actores del método y yo, ciertamente, no soy uno de ellos, así es que es muy extraño para mí”. ¿Pero eso lo hacía más difícil trabajar con él o lo hacía más fácil? “ De hecho, ayudaba. A fin de cuentas, mi personaje debe de tener cuidado con él, así que eso probablemente me ayudó. Y no pienso que a él, en particular, le gustara yo demasiado… A Blade no lo hacía -no sé si a Wesley-. Nuestros personajes son un poco adversarios pero están en el mismo bando. Todo lo que él hizo fue estimularme. Así es que adivino que, en cierto sentido, me empujó a practicar el método”. Goyer se muestra menos entusiasta con respecto a la labor actoral de Snipes en la película: “Snipes no se esforzó mucho por mí en este film. Sentí que cada vez que Biel y Reynolds no estaban en la pantalla, la película se hundía”. Quizá es que ya va siendo hora de que Snipes y su productora Amen-Ra pongan definitivamente en marcha su esperado proyecto con La Pantera Negra

Proyectos en el Futuro

“Este es el último “Blade” hasta donde yo sé. Esto es todo”, comentó recientemente Reynolds con respecto al desconocido futuro de la franquicia. “Pero firmamos para un spin-off, un spin-off de Nightstalkers”. ¿Pero se está trabajando ya en ese posible film? “En cierta forma. Es algo que New Line sigue teniendo presente pero en realidad aún no tenemos un argumento definitivo. Así que, ¿quién sabe?”. El estudio confirma las palabras del canadiense: “No hay planes ahora mismo para una película de los Nightstalkers hasta que se vea como Blade: Trinity funciona en DVD”. De todos modos, ¿cree Reynolds que este spin-off terminará viendo la luz? “ Diría que hay aproximadamente un cincuenta por ciento de posibilidades de que vea la luz. De todas maneras, mi impresión es que me gustaría hacer algo otra vez con David Goyer, pero no Nightstalkers. En serio me gustaría colaborar otra vez con él: nos hemos convertido de veras en buenos amigos. Pero si vuelvo a trabajar con David tendría que ser en algo que fuera muy especial para mí. Y si fuera en Nightstalkers, yo no lo vería así, porque siento que quizá ha llegado el momento de colgar los colmillos para estas películas”.

Tal vez Reynolds no tenga que esperar mucho para volver a trabajar con Goyer, porque según las palabras de este último: “Warner Bros vinieron a mí tras ver mi trabajo en Batman y me dijeron ‘Has hecho un gran trabajo con el Hombre Murciélago, así que tenemos grandes proyectos que nos gustaría poner en marcha sobre Flash o Green Lantern, ¿te interesaría participar?’. Y yo dije que me gustaría hacer Flash. Pienso que allí hay un montón de posibilidades cinematográficas que nadie ha explotado antes. Tengo verdadero interés en llevar adelante el proyecto. Sería más ligera que Batman o Blade. Y vamos a usar a Wally West. Será más como Spiderman en el tono”. ¿Y quién sería la estrella? “Aún no hay nadie pensado. De momento solo la estoy escribiendo, pero me gustaría tener a Ryan Reynolds haciendo de Wally West” ¿Y si Goyer la llevara a cabo tendría Reynolds que luchar por el papel de la misma forma que hizo con Blade: Trinity? Según el propio Reynolds: “En caso de que el proyecto terminara por concretarse, entonces mi participación estaría sujeta a un montón de cosas, pero ninguna de ellas involucraría hacer una audición. Wally West es un tipo al que le gusta tener un poco de diversión en su vida. Es un tanto sarcástico. Un tanto acerbo. Pero me gustaría inyectar un poco más de corazón en Wally. Pienso que sería algo realmente nuevo. Quiero decir que David me explicó la historia y ¡uauh!, joder. Sus argumentos para Flash son jodidamente impactantes. Tengo pocas dudas al afirmar si su argumento es uno de los mejores que he oído en mucho, mucho tiempo. Así que sí, si llegara a concretarse, entonces estaré francamente emocionado”.

Flash no es el único proyecto a los que se ha vinculado a Goyer y Reynolds, aunque sí el que mas posibilidades tiene de ver la luz. “Marvel quería convencerme de hacer el film de ‘Masacre’, pero me dí cuenta de que era algo demasiado parecido a Hannibal King.” Comentó el actor.“Quiero decir que es prácticamente el mismo personaje pero con una máscara -Dan Aykroyd lo podría hacer-. Adoro el cómic: es trágico, con algo semejante a un personaje estupendo, un mercenario bocazas. Pero lo cierto es que no sé cómo lo van a llevar correctamente a la pantalla. David y yo nos sentamos en un escenario tratando de imaginarnos cómo. Es realmente difícil.” Sin embargo David Goyer tiene alguna idea más específica de cómo llevar al poderoso Thor a la gran pantalla: “Es algo que he estado comentando hacer con Marvel y Avi (Arad). Siempre fue uno de mis personajes favoritos de ese universo y he estado hablando acerca de cómo hacerlo, pero aún no hay nada sólido sobre ello”. ¿Y tiene Goyer alguna idea de quién podría interpretarlo? “Oh, no podría hacerlo alguien como The Rock. Aquí está lo que yo haría: Ryan ganó de veinte a veintidos libras para Blade. No digo que Thor sea Ryan Reynolds, aunque él es un tipo grande, robusto. Más bien cogería a un actor (como Reynolds), le haría ganar músculo y tendría a Thor, en vez de coger a alguien que viniera del wrestling.” Lo que ya pudimos disfrutar recientemente de los numerosos proyectos superheróicos de Goyer fue la cumplidora Batman Begins: “Ahora que los trailers ya se han visto, la gente se fué dando cuenta de que ésta era diferente (de las anteriores películas de Batman). Antes de que empezase a escribir el guión, me senté con Chris y nos dijimos lo bien que estaría que el primer par de trailers engañaran a la audiencia para que no supieran que estaban viendo un trailer de Batman hasta el final -que es lo que Chris ha terminado haciendo. Creo que ha sido una idea fantástica.”


A estas alturas ya sabeis también que Blade terminará apareciendo, si nada se tuerce, en la pequeña pantalla. Permaneced atentos a Noticias Universo Marvel para nuevas noticias sobre la serie así como sobre la salida y los contenidos definitivos de las ediciones en DVD de Blade: Trinity.